HANNAH ARENDT FOR LOVE OF THE WORLD (Elisabeth Young-Bruehl)

Biografía de una de las filósofas (también poetisa) más independientes que han existido y que vivió uno de los peores totalitarismos de la Historia. Como dice el proverbio chino que a Arendt le encantaba repetir: “Es una maldición vivir en tiempos interesantes”. Pero fue esa maldicion y su asombroso intelecto la que le permitio escribir ensayos tan indispensables como EL ORIGEN DEL TOTALITARISMO, EICHMANN EN JERUSALEN (UN ESTUDIO SOBRE LA BANALIDAD DEL MAL) o SOBRE LA VIOLENCIA.

En 1966 Karl Jaspers escribió a su antigua alumna y buena amiga Hannah Arendt este sereno párrafo, con ocasión del sexuagesimo cumpleaños de la filósofa. Lejos quedaba aquel 1929 en el que una joven Hannah defendió su tesis doctoral en la universidad de Heidelberg (“El concepto del amor en San Agustin”, el amor al prójimo; el “Amor Mundi”): “Ahora nuestras conversaciones son las de gente que se ha hecho mas vieja: tu, un poco mas vieja, yo muy viejo. Han sido como siempre hermosas, pero quizás se desarrollaron a un nivel algo mas profundo, no tan exhuberantes como antaño. Había en ellas gozo ante la dimensión maravillosa del mundo y también temor ante el mal; la búsqueda intelectual de lo supremo y una gran serenidad”.

Y a pesar de todo, en esa época de madurez y prestigio, la independencia de Arendt seguía siendo “un guijarro en los sillones académicos”. Ninguna creencia, ninguna ideología nubló su capacidad de análisis. Pudo equivocarse, pero no fue debido a anteojeras políticas que le dictaran su juicio (o mejor, su pre-juicio). Fue una marxista que no tuvo empacho en incluir el comunismo stalinista entre los totalitarismos, mientras Sartre le reía las gracias al camarada Koba el temible (Stalin).

Recordando su juventud y su historia de amor con el filósofo (y más tarde simpatizante del nazismo) Martin Heidegger, escribió: “Todas las penas pueden ser superadas si las conviertes en una narración”. Las palabras en este caso no surtieron efecto y Arendt tuvo que escribir la vida de otra persona RACHEL VARNHAGEN: LA VIDA DE UNA JUDIA para superar el sortilegio de Heidegger. Arendt se enamoró de un icono, pero un icono tan reflexivo como frío y egoísta. La filosofía de Heidegger era, según Jaspers, “sin amor y, por lo tanto, carente de un estilo amable”. Sin embargo, y como la propia Ardendt escribió a Heidegger en un poema de juventud … “Que podamos amar, aunque suframos”. Amor Mundi de una gran judía universal.

Una biografía excelente, muy bien narrada por Elisabeth Young-Bruehl y profusamente documentada para conocer la vida y la obra de una de las más grandes pensadoras del pasado siglo. Existe edición en español (Edicions Alfons el Magnanim, Valencia, 1993)