17 de abril de 1975: JEMERES ROJOS TOMAN EL PODER EN CAMBOYA

17 de abril de 1975: Jemeres Rojos crean un Estado de terror durante cuatro años  

Tras la Guerra de Vietnam, la salida de Estados Unidos y el derrocamiento del general Lon Nol (que regía una dictadura militar desde 1970), los Jemeres Rojos (nombre oficial Partido Comunista de Kampuchea y después Partido Democrático de Kampuchea) tomaron el poder el 17 de abril de 1975 (la «Caída de Phnom Penh»), fundando la ‘Kampuchea Democrática’, un sistema de gobierno maoísta en su versión más extremista.

Durante los cuatro años que duró su régimen, desde abril de 1975 a enero de 1979, sus acciones y maneras de imponer su política condujeron a lo que se conoce como el «genocidio camboyano», actos que en la actualidad están siendo juzgados por un tribunal internacional en Phnom Penh por crímenes contra la humanidad.

El fin del régimen de los Jemeres Rojos tuvo lugar en 1979 debido a una intervención militar de Vietnam. A partir de ese momento, los Jemeres Rojos se convirtieron en una guerrilla aliada de los Estados Unidos y la República Popular China (debido a que se enfrentaban a la nueva República Popular de Kampuchea, alineada con Vietnam y la Unión Soviética) y, una vez que éstos les retiraron su apoyo en 1989, se adaptaron y se convirtieron en una guerrilla residual.

Su líder, Pol Pot, murió en Camboya el 15 de abril de 1989. Era oficialmente prisionero de los Jemeres Rojos. Los informes oficiales establecen que su muerte se debió a un ataque cardíaco, pero dado que el fallecimiento se produjo justo cuando los Jemeres Rojos anunciaron que lo iban a entregar a la Justicia Internacional, nacieron los rumores sobre un posible atentado. Su cuerpo fue incinerado en una hoguera improvisada con cartones y neumáticos viejos, lugar que posteriormente fue rodeado por una barrera de láminas de hierro al norte del país, cerca del lugar de su muerte. A pesar de las solicitudes del gobierno de inspeccionar el cadáver, lo que suscitó sospechas de que se había suicidado tomando una sobredosis de medicamentos o de haber sido envenenado. La afirmación de Ta Mok (líder de los Jeneres Rojos) de que «nadie lo envenenó» precisamente alentó la especulación de que esto era exactamente lo que había sucedido.

Pol Pot, líder de los Jemeres Rojos cuando ocupaban el poder en Camboya